Agoreceres PIC – Argentina

Artículos Técnicos y de Gestión

Cómo motivar y mejorar el desempeño del equipo en la granja

Por Liliane Albernaz, Gestión de Personas y Julian Ferreiro Coordinador de Servicios Técnicos y Veterinarios de Agroceres PIC

La eficiencia de la producción porcina está cada vez más asociada a la calidad en la ejecución de los manejos y procesos diarios dentro de la granja. Si bien el sector avanza rápidamente en genética, automatización y sistemas de gestión productiva, son las personas quienes garantizan que los manejos se realicen correctamente, en el momento adecuado y de acuerdo con los protocolos establecidos.

Implementar estrategias efectivas para comprometer y desarrollar al equipo de trabajo es fundamental para mejorar el desempeño del equipo y, en consecuencia, los resultados productivos y económicos de la unidad. A continuación, se presentan algunas orientaciones prácticas para mejorar la ejecución de las rutinas y el desempeño del equipo de producción.

Garantizar una infraestructura adecuada y buenas condiciones de Trabajo

Mantener una infraestructura física adecuada y un ambiente de trabajo seguro es el primer paso para lograr el mejor desempeño del equipo. Las instalaciones deben estar pensadas no solo para los animales y los procesos productivos, sino también para las personas que pasan gran parte del día en ese entorno.

Instalaciones bien mantenidas, equipamiento en buen estado, flujos de producción organizados y condiciones adecuadas de seguridad protegen al personal, reducen los riesgos de accidentes y favorecen la correcta ejecución de los manejos. Esto se refleja directamente en el bienestar animal y en la calidad de los resultados productivos.

Invertir en infraestructura es invertir en eficiencia productiva, seguridad y calidad en la ejecución de los procesos.

Estandarizar rutinas y procedimientos en la unidad productiva

La estandarización de rutinas es esencial para garantizar previsibilidad, facilitar la capacitación de nuevos integrantes del equipo de trabajo y reducir la dependencia de personas específicas.

Procedimientos bien definidos, simples y fáciles de aplicar permiten que todos sepan exactamente qué hacer, cómo hacerlo y cuándo hacerlo. Además, las rutinas estandarizadas facilitan la identificación de fallas, el seguimiento del desempeño y la corrección rápida de desvíos.

En granjas con alta rotación de personal, la falta de estandarización impacta directamente en los resultados económicos, aumentando los costos asociados a desvinculaciones, nuevas contrataciones, capacitaciones y pérdida de desempeño del equipo.

Trabajar con metas alcanzables e indicadores visibles para el equipo

Metas claras y realistas ayudan a orientar el esfuerzo del equipo y a alinear las actividades diarias con los objetivos productivos de la granja.

Siempre que sea posible, se recomienda traducir las metas de la granja en indicadores simples, directamente vinculados con la rutina del equipo de trabajo, como mortalidad, consumo de ración, ganancia de peso, cumplimiento de manejos, organización e higiene de las instalaciones.

Estos indicadores deben ser monitoreados con frecuencia y mantenerse visibles para el equipo, de modo que todos comprendan cómo el trabajo diario impacta en los resultados zootécnicos y económicos de la unidad.

Capacitar de manera continua con entrenamientos cortos, prácticos y aplicables

La capacitación del equipo de trabajo debe ser continua y enfocada en la realidad de la granja.

Entrenamientos largos, teóricos y esporádicos suelen tener bajo impacto en el cambio de comportamiento. Por eso es recomendable priorizar capacitaciones cortas, frecuentes y prácticas, orientadas a los desafíos reales del día a día, como la ejecución de manejos, la interpretación de indicadores, los protocolos de bioseguridad y las prácticas de bienestar animal.

Metodologías participativas, con demostraciones prácticas, simulaciones y ejercicios aplicables, favorecen el aprendizaje y aumentan el cumplimiento de las rutinas establecidas.

Establecer una comunicación clara y rutinaria con el equipo

La comunicación es una herramienta esencial para la gestión de la producción.

Alineaciones diarias, reuniones breves al inicio de la jornada y orientaciones objetivas ayudan a garantizar que todo el equipo esté al tanto de las prioridades, los ajustes de manejo y los puntos críticos del día.

Una comunicación deficiente o inconsistente genera confusión, interpretaciones erróneas y una ejecución inadecuada de los procesos. Mantener canales claros y rutinas de comunicación fortalece el compromiso del equipo y reduce errores operativos.

Realizar seguimiento frecuente y brindar feedback basado en comportamientos observables

El seguimiento del equipo debe ser continuo y basarse en la observación directa de la ejecución de las rutinas.

Los feedbacks deben ser objetivos, centrados en comportamientos observables y alineados con los estándares definidos. Orientar, corregir y reforzar buenas prácticas en el momento adecuado evita la repetición de errores, mejora la calidad de los manejos y contribuye al desarrollo técnico del equipo de trabajo.

El feedback constante también demuestra cercanía del liderazgo y refuerza la importancia del trabajo bien realizado.

Asociar el reconocimiento al cumplimiento de rutinas y a los resultados alcanzados

El reconocimiento es una herramienta poderosa para reforzar comportamientos deseados y fortalecer la cultura técnica dentro de la granja.

Es importante valorar a los integrantes del equipo de trabajo que ejecutan correctamente las rutinas y contribuyen al cumplimiento de las metas productivas. El reconocimiento puede ser económico o expresarse mediante visibilidad, confianza, oportunidades de crecimiento y participación en la toma de decisiones.

Recordemos que las personas marcan la diferencia en los resultados productivos. Equipos bien capacitados y comprometidos reducen costos y aumentan la eficiencia zootécnica y económica de la granja.

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